A pesar de la abundancia de medios electrónicos de pago, el efectivo sigue siendo muy común. Muchos sectores (banca, transporte de valores, venta al por menor y sector del transporte, por citar sólo algunos ejemplos) gestionan y procesan volúmenes considerables de monedas y billetes a diario.
Los billetes y monedas siguen siendo el medio de pago más utilizado en Europa, y representan entre el 60% y el 80% de las transacciones monetarias. Desde la introducción del euro, la circulación de efectivo ha crecido a razón de un 7% anual de media.
Dado que el efectivo es y seguirá siendo parte importante de la economía en el futuro, se necesitan sistemas y soluciones que ofrezcan, ante todo, seguridad a los comerciantes y a todo el personal que maneja efectivo. Igualmente, se requiere mayor eficiencia y productividad en el ciclo del efectivo, para reducir costes.